Camino del Besaya 00

Camino del Besaya o Calzada de los Blendios 00

Vía, Ruta o Camino del Besaya, también conocido como Calzada de los Blendios, otro de los caminos que comunican la costa del Cantábrico con el Camino Francés. Situado entre el Camino Vadiniense y el Camino Vasco Interior, se cruza con el Camino del Norte y el Camino Olvidado.

Sigue más o menos el recorrido de lo que fue la vía de comunicación romana entre Portus Blendium (Suances, Cantabria) y Pisoraca (Herrera de Pisuerga, Palencia). Coincide en parte con dos senderos de Gran Recorrido o GR, el GR-73 entre Suances y Alar del Rey, y el GR-89 entre Alar del Rey y Herrera de Pisuerga, porque sigue un tramo del Ramal Norte del Canal de Castilla. Termina uniéndose al Francés en Carrión de los Condes.

Hay muy poca información sobre este camino y lo mejor que he encontrado es las descripciones que hay en la página web de la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago (FEAACS), donde lo describe como Camino Calzada de los Blendios. Allí también se puede encontrar un listado de las poblaciones con servicios. En algunos tramos la descripción suya no coincide con las flechas amarillas pero en general es la que me ha servido a mí para todo el camino.

Tiene un recorrido de 193 km y unos desniveles de 3.030 metros en ascenso y 2.125 en descenso, con un promedio de 24.2 km diarios. Al empezar en la costa y terminar en la meseta tiene paisajes variados. Es más cómodo, corto y fácil que el Camino Vadiniense y el Vasco Interior.


En Azul el Camino del Besaya
En Rojo el Norte
En Verde el Olvidado
En Negro el Francés

 

Las etapas que he seguido son:

La primera y segunda etapa podrían hacerse el mismo día, pero sería algo largo para empezar. El separarlo en dos jornadas nos permite empezar a caminar tarde el mismo día que llegamos a Suances. También aprovechamos el albergue y de paso visitamos la población de Santillana del Mar, que merece un paseo.

Está marcado con flechas amarillas, pero en el momento de escribir esto, primavera-verano de 2016, la señalización es muy desigual, con algunos tramos bien marcados con flechas amarillas y otros tramos francamente difíciles de seguir. En algunos de ellos, como coincide con el sendero GR, podremos aprovechar la pintura específica de esos senderos, en franjas horizontales de color blanco y rojo. Como en todos los caminos poco transitados las descripciones pueden variar en función de la época del año por la vegetación o por haber sido modificado el itinerario. El hecho de que a veces cuesta seguir la señalización trae como consecuencia que los promedios horarios son más lentos, por lo que no hay que pretender hacer largas etapas.

Tiene muy pocos servicios, un solo albergue municipal en Santillana del Mar y otro albergue turístico en Santiurde de Reinosa, lo que encarece el recorrido al tener que parar en hostales o casas rurales. En alguna etapa incluso no hay ni alojamiento. La manera de abaratarlo es alternar una noche en alojamiento y la siguiente durmiendo al raso, para no cargar con equipo de acampada, especialmente si luego vamos a seguir por el Francés, que no necesita ese equipamiento.

Es el camino idóneo para el que quiera tranquilidad absoluta, ya que casi está garantizado la ausencia de caminantes fuera del fin de semana. Hay que evitar ir en pleno invierno, porque puede haber problemas de nieve en algunos puntos, aunque la cota máxima anda sobre los 1.100 metros de altitud. Tal vez no sea recomendable hacerlo solo, porque en caso de problemas hay zonas sin cobertura telefónica y especialmente por la dificultad de seguir la señalización ya que, como se suele decir, cuatro ojos ven más que dos. Recomiendo llevar brújula para seguir las descripciones y, opcionalmente, llevar los tracks que pongo en cada etapa por si nos despistamos. En su defecto se puede aprovechar que los teléfonos actuales nos permiten llevar mapas topográficos actualizados que en caso de dudas nos evitaran km innecesarios.

Empieza en el Cantábrico y termina en la meseta castellana, lo que conlleva algunos desniveles en las primeras jornadas, con un paisaje variado, mar, montaña y meseta. Tiene una de las etapas más bellas de los caminos que yo he recorrido, la que transcurre entre Bárcena de Pie de Concha y Reinosa.

No es el camino indicado para el que solo quiere andar siguiendo flechas. Cada día hay que ir improvisando, para los alojamientos y los servicios, hay etapas de más de 20 y más de 30 km sin ningún servicio. También hay que espabilarse con la orientación por, en ocasiones, la escasez o ausencia de flechas amarillas. Al que no le importe “buscarse la vida” que vaya a este camino, al fin y al cabo lo de las flechas amarillas es un invento moderno y durante siglos la gente se ha desplazado sin su ayuda.

Otras fuentes y bibliografía:

  • La calzada de los Blendios. Fernando Obregón y Juan Miguel Gil. Librería Studio 2002
  • EL CAMINO DE SANTIAGO ENTRE HERRERA DE PISUERGA Y CARRIÓN DE LOS CONDES. Luis Antonio Arroyo. Disponible en formato PDF

 

 

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